La reforma tributaria busca ampliar la base de contribuyentes y generar mayores ingresos a partir del 2018-2019, a través del registro de transacciones antes no registradas (formalización de la cadena de valor).

Para ello será clave el Régimen Mype Tributario (RMT), el uso de facturas y comprobantes de pago electrónicos, así como las medidas de amnistía y repatriación de capitales. A estos cambios de política tributaria se suman la simplificación administrativa y la reducción de costos de cumplimiento.

Respecto al RMT, se brindarán condiciones de financiamiento favorables para el segmento de las Mypes, donde hay mayor informalidad, mediante el uso de instrumentos financieros, como garantías y líneas de crédito, condicionadas al registro en el RMT, esquema del Bono de Buen Pagador y devolución anticipada del Impuesto IGV.

El RMT está destinado a aquellos 700 mil contribuyentes, domiciliados en el país, cuyos ingresos netos provenientes de su actividad empresarial del ejercicio no superen las 1.700 UIT, es decir S/ 6 millones 715 mil.

Tampoco podrán ingresar aquellos que hayan obtenido en el ejercicio gravable anterior ingresos netos anuales que superen las 1.700 UIT, ni los que sean sucursales, agencias o cualquier otro establecimiento permanente en el país de empresas unipersonales, sociedades y entidades de cualquier naturaleza constituidas en el exterior.

En cuanto a las tasas del IR para quienes ingresen a este nuevo régimen, se debe tener en cuenta que, si la renta neta anual es de hasta 15 UIT, se aplicará una tasa de 10% y para los casos mayores a 15 UIT la tasa será de 29,50%.

Sin embargo, el contenido de las normas que se han publicado no puede aplicarse debido a que las entidades correspondientes aún no han publicado los reglamentos para la reforma tributaria (y no existe una fecha clara en el horizonte para ello).

Este es el caso del Decreto Legislativo N° 1258, que aprobó la deducción adicional de 3 UIT adicionales en el caso de los trabajadores generadores de rentas de 4ta y 5ta categoría para la determinación de la renta anual, donde falta aún determinar la forma en la cual se sustentarán los gastos con comprobantes de pago que no sean emitidos de manera electrónica.

Otro ejemplo es la situación del Decreto Legislativo N° 1264, el cual establece un régimen temporal y sustitutorio del Impuesto a la Renta, para la declaración o repatriación e inversión de rentas no declaradas por sujetos domiciliados, donde falta aún que SUNAT apruebe el formato para la presentación de la declaración jurada de acogimiento a los beneficios.

En el caso del RMT, aprobado por el Decreto Legislativo N° 1269, falta aún la reglamentación de las formas de subsanación de las infracciones tributarias para poder aplicar la política de acompañamiento tributario por parte de SUNAT en apoyo al contribuyente.

El contribuyente, al observar que no se cumple con la aprobación de las normas reglamentarias, sean éstas a cargo del Ministerio de Economía y Finanzas o por parte de la SUNAT, apreciará una situación de inseguridad jurídica, ya que no será posible que aproveche al máximo los beneficios incorporados en algunas normas, quedando además una sensación de vacío y desprotección al contribuyente.