¿QUÉ ES EL FACTORING?

Es una herramienta de financiación que consiste en vender las cuentas por cobrar (facturas) para así conseguir liquidez inmediata.  La institución que compra las facturas lo hace con un porcentaje de descuento y luego procederá a cobrar la totalidad del dinero al deudor inicial.

Este método es más utilizado por las empresas que venden bienes o brindan servicios a empresas grandes y que no reciben el pago inmediato por la venta, sino que sus facturas tienen un plazo de cobro de hasta 30, 60, 90 o 120 días. La operación les permitirá obtener capital de trabajo de corto plazo sin necesidad de endeudarse y a una tasa de descuento competitiva.

EL FACTORING POTENCIARÁ PYMES

Cerca de un millón de micro, pequeña y medianas empresas en todo el país se verán beneficiadas por esta herramienta ya que podrán utilizar sus facturas pendientes de cobro para conseguir liquidez. Esta herramienta se ha convertido en una alternativa a los créditos bancarios ya que las tasas de descuento que se cobran en operaciones de factoring suelen ser menores a las tasas que se cobran por un préstamo.

El Registro Central de Valores y Liquidación (CAVALI) proyecta que más de 10 000 pymes se registrarán este año para negociar sus facturas en la plaza bursátil local, cinco veces más que en el 2016. Para las pymes que todavía no lo han intentado, la manera más fácil de beneficiarse del factoring es a través de la implementación de la factura electrónica, pues este documento se convierte en un título valor que respalda las solicitudes.

EL FACTORING Y LA FACTURACIÓN ELECTRÓNICA

En ese sentido, las facturas electrónicas son cada vez más utilizadas para acceder al factoring, ya que al presentar comprobantes digitalizados no se requiere un largo proceso de verificación por parte de las empresas de factoring y los bancos. Debido a ello estas entidades prefieren comprar estas facturas ya que no es costoso para ellas supervisarlas.

Además de los costos de verificación, la gestión de facturas físicas es difícil para los proveedores y para los compradores, pues requiere de mucha logística para almacenar, administrar y trasladar dichos documentos. Por el contrario, cuando se hace el financiamiento a través de las facturas electrónicas, el almacenamiento, envío, y verificación de los comprobantes digitalizados se realiza rápidamente, con información actualizada y más confiable a través de medios digitales.

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