La casa de bolsa de Intercorp prevé que la inversión privada siga cayendo en los meses que vienen y estima que el gran protagonista de la expansión económica seguiría siendo el sector construcción.

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La economía peruana se desaceleraría este año a un ritmo de crecimiento de 5.7%, según los estimados de Inteligo SAB. La proyección se da en línea con un primer semestre de expansión menor de la esperada.

“Básicamente, el crecimiento inferior se debe a dos factores: una leve moderación en la demanda interna –en respuesta a la caída de los índices de confianza de empresarios y de hogares– y un crecimiento más lento de la economía global, lo que afectó las exportaciones peruanas”, dijo en el informe “Perú: estrategias y perspectivas”.

El contexto no ha sido favorable para el Perú. El entorno internacional ha mostrado mucha volatilidad por la debilidad de la zona euro, la incertidumbre sobre las acciones que tomará la Reserva Federal de Estados Unidos con los programas de estímulo monetario y la aparente desaceleración de China.

Esta situación ha impactado en el volumen de las exportaciones. El valor de lo exportado, además, ha sufrido retrocesos por la caída de los precios de los metales y de otros commodities.

En el interno, la confianza de empresarios y consumidores se redujo tras los amagos intervencionistas del Estado en el caso de la compra de La Pampilla, lo que se reflejó en una caída de los índices del Banco Central de Reserva (BCR).

“Las barreras jurídicas para ejecutar algunos proyectos de inversión y la continua presencia de conflictos sociales, así como el colapso de los precios de los metales, exacerbaron el ánimo negativo entre los empresarios, presionando su confianza a 51.0 en junio, la cifra más baja en 22 meses”, destacó.

Pese al ‘ruido’ político y social, en materia económica el panorama mejora. La demanda interna mantiene su dinamismo, apuntalada principalmente por el sector construcción y la inversión pública.

“En dicho contexto, esperamos que el PBI de Perú crezca 5.7% este año”, afirmó Inteligo. La expansión sería liderada por el sector construcción y, en menor medida, por los sectores de servicios y comercio.

La principal causa de la desaceleración sería la caída de la confianza empresarial, que se traduciría en una contracción de la inversión privada. En esa línea, el Gobierno ha tratado de aliviar la situación y destrabar las inversiones, pero el impacto de las medidas no se sentiría este año.

Finalmente, es importante destacar que el BCR y la SBS han venido implementando políticas para desacelerar el crédito al sector privado. Si bien esto afectaría a la demanda interna, se podrían relajar las medidas para paliar la desaceleración.

Fuente: Gestión